















Las empresas de tecnologÃa necesitan ofrecer mayor competitivad a la hora de desarrollar aplicaciones. A estos efectos, el mercado demanda más garantÃas contractuales de sus desarrolladores añadiendo cláusulas de propiedad intelectual, para evitar reclamaciones de terceros; el desarrollador, al mismo tiempo, para evitar (en el caso de desarrollos a medida), un caso de posible competencia desleal limitando la explotación comercial del software, pero garantizando el acceso al código fuente.
